SOLO CON SEGURIDAD EN TODOS LOS CAMPOS SE SOLUCIONA LA INSEGURIDAD

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LA INSEGURIDAD NO SE SOLUCIONA A PLOMO, NI CON MEROS BOMBASOS

LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES ANTE LA INSEGURIDAD, EN CUALQUIERA DE SUS ARISTAS, MODALIDADES Y FENÓMENOS, ENTRE ELLOS EL INCREMENTO DE LAS BACRIM, NO PUEDE SER SOLAMENTE EL PLOMO VENTIADO O EL EMPLEO DE LA VIOLENCIA (BOMBARDEOS).

Bien lo presagió y manifestó en su momento el Papa de la Iglesia Católica Juan Pablo Segundo, cuando en una de sus conferencias lanzó la expresión “La violencia y las armas no pueden resolver nunca los problemas de los hombres”, en similitud con lo expresado a lo largo y ancho de la historia de la humanidad, por múltiples e ilustres grandes pensadores que también lo revelaron, entre una inmensa cantidad podemos mencionar a: Esquilo, Martín Luther King, León Tolstoi, Mohandas Karamchand Gandhi, Thomas Carlyle, Max Stirner; Isaac Asimov, Antonio Fraguas, Téophile Gautier, Arturo Graf y el actual Papa del catolicismo Francisco.

Hoy cuando en los diversos medios de comunicación masiva en Colombia, se publicita y promulga los tristemente bombardeos en contra de las igualmente lamentables Bandas Criminales o de Delincuencia Organizada, que cada vez se fortifican más, particularmente por el lucrativo negocio de las Drogas Ilícitas (Cocaína, heroína y Marihuana), sin incluir en éstas las sintéticas, las cuales a contrario censo, para su negociación y consumo hacen tráfico en vía contraria, en tanto que son producidas en el exterior y traídas a nuestro país, haciéndose inentendible que para cerrar o clausurar su comercio ilegal, es poco o nada lo que se hace, pero más grave ni tan siquiera se tiene identificado el país de origen y producción.

La noticia rimbombante es la autorización del bombardeo y la supuesta actualización de la norma en el Congreso, las autoridades y el gobierno lo cacarean como un gran logro, empero no saben ni se dan cuenta, que a la final lo que hacen y convierten es en víctimas de su invento al pueblo del común, valiendo la pena aclarar que a ellos es poco o nada lo que les afecta un procedimiento de tal naturaleza, pues se la pasan bajo máximas y estrictas medidas de protección del Estado, permaneciendo la mayor parte del tiempo en la ciudad, mientras del otro lado los paganini como siempre, serán las inmensas Mayorías (los campesinos), por tanto a muchos les toca seguir viviendo los horrores de la Guerra en ciertas zonas, saliendo por supuesto perjudicados en varios segmentos de su diaria interacción social en regiones y territorios apartados y olvidados del país.

Son y se hacen inentendibles los motivos y las circunstancias, sin poder comprender el por qué todavía hoy en el año 2018, a pleno nuevo milenio y siglo XXI, cuando nos ufanamos de los grandes adelantos científicos que estamos viviendo, se llegue a tener que tomar una medida de la drasticidad unilateral como la de los bombardeos, debiendo partir de que no es solución indicada, por tanto no se ataca de raíz las causas y problemáticas, se hace tan solo a manera de show publicitario, de modo timorato y a medias, peor aún sin tener en cuenta que el Narcotráfico es una consecuencia directa de los malos y traicioneros sistemas de organización y de gobierno.

Formas de gobierno que han hecho carrera en el mundo de hoy, particularmente en países como Colombia, pueblo que a pesar de las inmensas riquezas naturales, en donde unas ínfimas minorías le impiden el acceso y disfrute de ellas a las mayorías, de modo absurdo y opuesto les mantienen sin oportunidades y en lamentable estadio de pobreza absoluta, razón  para que mucha gente opte por el Narcotráfico y la actividad criminal como forma de vida y acceso a la Inclusión en lo Económico, derecho que de por vida se lo han negado e impedido a la mayor parte de población unos pocos de las minorías.

Evento en el que se hace súper-evidente, que tanto en dicha como en todas las actuaciones y decisiones del Poder Legislativo en Colombia, hay presencia de sesgos e intereses particulares, incluso hasta de los mismos criminales, en tanto que todo mundo sabe que cualquier medida en Seguridad, debe ser completa e integral, con visión futurista, debiendo contemplar insumos de forma tal que se acceda a una verdadera solución, de ahí que los argumentos deban fortalecerse con visión sistémica y holística, pero como en nuestro país ha hecho carrera por costumbre y cultura la politiquería, a todo mundo le parece normal que nuestra legislación sea amañada y procure siempre favorecer a unos pocos, sin que hasta hoy se hayan manifestado las grandes mayorías en oposición a tan catastróficas y constantes decisiones, llegando al colmo de los colmos: Vanagloriarnos de tener, sino la más, una delas más extensas Constituciones del Planeta.

Pero, ¿qué de bueno tiene un record-güines en tal aspecto?, sí en paralelo también somos considerados por múltiples autoridades a nivel universal, como uno de los países más inequitativos, que posee o cuenta con una de las poblaciones más pobres de la tierra y como si faltase algo, con su interacción social convulsionada y despedazada durante toda la existencia, para también posicionarnos en la triste y lamentable categoría de ser uno de los países más violentos del planeta; obscuro panorama que por supuesto tiene superior afectación sobre las mayorías y en donde queda demostrado que el poder legislativo a lo largo y ancho de la historia de Colombia, se ha dedicado a enredar más la situación para las mayorías y con ello de paso favorece a unas ínfimas minorías que se apropiaron del poder político y de todo, aplicando la politiquería como máxima estrategia.

Recordemos que la Norma de Normas, la Carta Magna: “La Constitución Nacional”, se concibe para la protección jurídica de los pueblos sin exclusión de nadie, obrando a la vez como válido, oportuno y pertinente recordar la frase acuñada por los juristas (Jueces y Abogados) cuando dicen: “Más vale un delincuente en la calle que un inocente en la cárcel”, debiendo de entenderse que el delincuente por lo regular reincide, motivo para poder castigarle la institucionalidad y la ley creada para tal fin; en cambio, nadie puede resarcir los daños ocasionados por la pérdida injusta de la libertad de una persona inocente; pensamiento y norma que debe aplicarse por analogía y con mayor rigurosidad para el caso de los bombardeos, por tanto sería inconcebible e imperdonable que el Estado y las autoridades en su afán de atacar un fenómeno ocasionado por la delincuencia, venga ahora y acribille o mate en estado de indefensión a un colombiano de bien, que por cosas de la vida se ha visto obligado a permanecer y vivir en zonas de afectación del Narcotráfico y por ende de la violencia en sus más altos niveles (¿Cierto que sería inconcebible y absurdo?).

De otra parte no existe razón válida alguna, para que un Estado como el colombiano y sus autoridades, sigan en esa actitud y aptitud de inmadurez, insensatez, de incapacidad, de ciegos, sordos y mudos absolutos, frente a la situación de Inseguridad Reinante durante toda la vida republicana de nuestro país, más aún cuando quieren sin justificación legítima, mantener o seguir abordando y manejando la Seguridad, con aplicación del atrasado y desfasado Modelo de Seguridad Ciudadana, craso error que en paralelo se constituye en gravísima equivocación con la que emiten un mensaje adverso, de no importarles en nada las Mayorías colombianas (importa-culismo), por tanto no hacen nada realmente auténtico con lo que procuren el cambio de situación socio-económica de las Inmensas Mayorías.

La cosa es tan diciente que así lo sepa todo mundo (los colombianos y el universo entero), que la materia y necesidad de la Seguridad en todo nuestro territorio (tanto en el campo como en la ciudad), durante los más de dos siglos de nuestra independencia, siempre ha funcionado muy mal, transformándose desde luego en una de las mayores causas que ha llevado a las mayorías a tener que padecer los embates furtivos de la pobreza extrema, en paralelo a una sempiterna e inmisericorde violencia, que ayuda también a empobrecer cada vez a mayor cantidad de población, sin que por ningún lado aparezcan nuestros supuestos líderes político-administrativos con soluciones reales y concretas, permaneciendo en la nefasta costumbre de querer seguir ensayando y ensayando una y otra vez, para ver si por fin en alguna de dichas ocasiones se les da el milagrito de la Seguridad y por supuesto el de la Paz, por tanto ella es en verdad una resultante directa y proporcional de la Seguridad.

Cierto es que la incapacidad absoluta del Estado para prevenir, reprimir, abordar y tratar la Violencia y Delincuencia en sus primeras manifestaciones, cuando se encuentra es un estadio embrionario e incipiente o desorganizada, cuando el delincuente da sus primeros pinitos en ese difícil mundo delictivo, obligados y empujados en muchas ocasiones por la permanente crisis socio-económica que han tenido que afrontar en solitario las inmensas Mayorías, sin que se quiera con ello decir que la delincuencia única y exclusivamente provenga de la gente pobre, más sin embargo al no aparecer por ningún lado el Estado y su institucionalidad a tender la mano de ayuda, equidista a que el Sistema lleva y obliga de cierto modo a delinquir como exclusiva forma de subsistencia, aunado al lamentable ejemplo de corrupción que emiten a toda hora los supuestos honorables Padres de la Patria y más altos ejecutivos, observando que éstos provienen de los estratos más altos de la población y precisamente montan las componendas de corrupción entre pares de los mismos estratos, luego la corrupción robusta y desproporcionada tiene origen en la gente rica que se la pasa engañando al pueblo a través y por medio de la mala política (la politiquería).

Cuando no se atiende y previene la delincuencia en sus primeras manifestaciones, estas evolucionan y se transforman en grandes Bandas de delincuencia Organizada, verbigracia las BACRIM, Las FARC, el ELN y Paramilitares, entre otras, en fin todo un mundo de delincuencia bien estructurada, con mucho poder perverso y toda la capacidad de hacerle daño a los colombianos por doquier, con el ingrediente de que cualquier Agrupación Criminal de las que ya han cogido vuelo y demasiada delantera a la institucionalidad, encuentran en las distintas zonas deprimidas de las grandes ciudades, a unos delincuentes comunes que tiene su propia organización y destreza, luego les queda demasiado fácil encontrar a personal altamente calificado en maldad delictiva, entran en conversaciones les ofrecen algunas prebendas y posibilidad de ascenso en el mundo criminal, para de esta manera tener a toda hora y momento mucha facilidad en nuevas y permanentes incorporaciones, con el ingrediente de alcanzar un poder económico muy rápido con el tráfico de estupefacientes.

Luego es necesario saber por anticipado, que más temprano que tarde después de bombardear a los grupos criminales de hoy y del momento, se verá la fuerza pública en la obligación de volver a bombardear una y otra vez, sin que de tal forma o mediante dicho método violento, se pueda controlar y mucho menos reducir la problemática, por el contrario con el tiempo se recrudece dadas las condiciones y difíciles situaciones socio-económicas en la que siempre se ven obligadas a vivir y experimentar las inmensas mayorías, ayudado por el aumento desproporcionado de la corrupción.

Se debe parar de inmediato ese círculo vicioso de violencia para combatir la violencia, pues ya ha quedado probado con suficiencia que la Violencia genera más Violencia, y que si llegare a ser cierto que queremos la paz en Colombia, lo que en verdad se debe hacer y muy rápido, es cambiar el vetusto, fuera de contexto, inservible, inoperante e inadecuado Modelo de Seguridad Ciudadana, en tanto que precisamente con él, dada su incapacidad e insuficiencia, es que a todo momento se está pidiendo a gritos con extrema urgencia los bombardeos como método violento, para bajo dichos supuestos exterminar de raíz la problemática, pero resulta que no hay tal, pues de manera veloz más se demoran en matar o dar de baja a un pocotón de avezados y organizados delincuentes, que en encontrar en los suburbios sus reemplazos, incluso en superior cantidad y destreza.

La cosa no es por ahí, entiéndase que así como el diagnostico ha de ser Holístico y sistémico, de la misma forma debe ser el Modelo y la Metodología empleada, para alcanzar en similares condiciones resultados en todas las áreas de la interacción social humana, circunstancias consideradas valederas y suficientes para Presentar el MISER (Modelo de Convivencia y Seguridad Humana de la Realidad Compartida).

Los seres humanos pensantes y responsables con su vida particular o personal, lo mismo que con su familia y sociedad, se preguntarán con toda la razón del mundo: ¿Cuál será la justificación real o verdadera por la cual deba cambiarse el Modelo de Seguridad Ciudadana por el MISER (Modelo de Convivencia y Seguridad Humana de la Realidad Compartida)?, Cuestionamiento y preocupación valida que contempla una amplia sustentación con argumentos y fundamentos sólidos, que admiten exigir un estadio de Seguridad, Tranquilidad, Sosiego y Paz, para de ahí en adelante poder todos el pueblo en bloque exigir y participar en el cambio de rumbo hacia el progreso y Desarrollo Sostenible.

De otra parte, la acción de conocer el por qué y los beneficios del Novedoso Modelo del MISER, se traslada a labor que contiene carácter de obligatoriedad, dada la responsabilidad social de todos los colombianos, en particular de los verdaderos y sensatos expertos en el tema, quienes en realidad quieran el bien común y general en la materia de Seguridad, de ahí la trascendencia de enterar y dar a conocer a todo el pueblo colombiano, sobre la máxima justificación: Que en realidad obedece y se establece por haber sido planeado, proyectado y construido durante tres lustros, bajo la metodología y aplicación del Método Experimental Científico. “Ensayo-Error-Corrección”, avalado y soportado por el de Enseñanza-Aprendizaje: “Aprender Haciendo y Demostrando”.

Acontecimiento que ha permitido en Tiempo Real, hacerle al anterior Modelo de Seguridad Ciudadana, toda serie de correcciones y ajustes, gestión que ayuda e impulsa una acertada actualización, modernización, conduciendo la materia de la Seguridad al rigor y nivel de ciencia exacta y compleja, logrando por partida doble actualizar y modernizar al Estado, su institucionalidad, en particular la Fuerza Pública, para llegar a una Policía más técnica y científica, que bien puede garantizar y brindarle a todos los colombianos un verdadero estadio de Seguridad, Tranquilidad, Sosiego y Paz.

CORONEL ® ANTONIO JOÉ ARDILA TORRES                                                                                                    CONSULTOR EN ALTOS ESTUDIOS DE SEGURIDAD INTEGRAL COMPARTIDA

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Esta entrada tiene 31 comentarios

  1. Buen día.
    Cordial saludo desde Bogotá-Colombia.
    La aceptación y buen recibo de nuestro sitio y las publicaciones, demostrado con la copiosa cantidad de comentarios y mensajes alentadores, nos obligan a seguir en el empeño de ir por el cambio de, por y para Mayorías con el RSH, pudiendo desde ya garantizar un exitoso arribo al CSH, empezando de inmediato con el MCV. Un abrazo AJART. Publicidad y más publicidad es lo único que pedimos como contra-prestación.

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