QUE ESPERAN LOS COLOMBIANOS DE LOS VERDADEROS POLÍTICOS

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¿CÓMO QUERRÁ EL PUEBLO COLOMBIANO, QUE SEA EL COMPORTAMIENTO DE SU CLASE POLÍTICO-DIRIGENTE EN CAMPAÑA Y LUEGO GOBERNANDO?:

  1. Que sean personas honestas, transparentes y sinceras; que no sigan engañando al pueblo con promesas falsas (a quienes los eligen), que se alejen del parecido a palabreros y culebreros de antaño.
  2. Que en verdad estén capacitados para asumir la inmensa responsabilidad de hacer el cambio, la cual inicia por la solución efectiva de necesidades, con el subsiguiente paso a la fase de Progreso y Desarrollo de todo el pueblo en conjunto social, mediante el empleo de una correcta y apropiada administración, gerencia y gestión de las necesidades, las instituciones encargadas por Constitución y la Ley para tales menesteres, lo mismo que del Estado en pleno. Pasando a proponer: Que quien se comprometa y no lo logre en la instancia que sea, de inmediato las mayorías por unanimidad les decrete muerte súbita política; sin admitir el mundo de disculpas y mentiras expuestas para librarse de la responsabilidad puntual; y a quienes se le compruebe actos de corrupción, cárcel común y sin prebenda alguna, con duras penas (completas y sin rebajas), con obligatoriedad de realizar trabajos forzados, nada de casa por cárcel ni lugares especiales.
  3. Que abandonen la farisea costumbre de saludar de modo efusivo y entusiasta, única y exclusivamente en Campaña cuando necesitan del voto como favor, en tanto ya elegidos se esconden, y en adelante no tienen tiempo al encontrase supuestamente muy ocupados, cosa en absoluto simulada y falsa de toda falsedad, por tanto “cuando se quiere se puede” reza un adagio popular muy conocido y bien cierto que sí lo es.
  4. Que no estén involucrados en actos de corrupción, o en la cacareada mermelada a la que refieren ellos mismos en discursos y debates. Como tampoco en los recientes sonados casos, verbigracia: ODEBRECH, REFICAR, NAVELENA, REFIMETA, El Carrusel de la Contratación de Bogotá, Deprimido de la 94 en Bogotá, La Salud, La Alimentación y La Educación de los Niños, Los Mamut, entre muchos más.
  5. Que tengan verdadera disposición y compromiso de cuerpo y alma con el Bien Común y General, que por fin se haga el cambio y se procure mejorar las condiciones y calidad de vida de las mayorías del pueblo gobernado, por cuanto hasta ahora toda la clase dirigente, siempre lo ha hecho en favor de las minorías que representan. El cambio es por y hacia la Evolución de las Mayorías colombianas, en lo que refiere a calidad de vida, Progreso y Desarrollo.
  6. Que todos nuestros candidatos y posteriores gobernantes sean personas decentes y honorables, que no hacen acuerdos en campaña con ciertos y también oscuros o dudosos personajes que les financian las campañas, para luego de elegidos y ya en ejercicio del cargo darse a la tarea de tener que apoderarse (hurtarse) los recursos públicos, a través y por medio de obras públicas, ya que en cumplimiento a los acuerdos antes de gobernar (en campaña), están obligados a adjudicárselos en las condiciones que exijan los antes financiadores, ahora proveedores y/o contratistas de primer orden o nivel.
  7. Que no compren el voto, ni le prometan al pueblo ésta vida y la otra, que no den dádivas, que no utilicen el Tráfico de Influencias para asegurar el voto, por cuanto es por medio de esta usanza y costumbre como han deformado la Función pública en Colombia, empezando por ordenar suprimir la frase y muletilla que emplean en toda oficina pública o privada: “Ya te colaboro” y dejan al usuario esperando largos espacios de tiempo, sin que exista en tales Funcionarios, el más pequeño respeto por el tiempo de los demás, como tampoco una escala de prioridades en sus fueros internos, téngase como reemplazo imponer la atención exigida por el “Deber Ser”: “Buenos días, tardes o noches, ¿En qué puedo servirle?”, con el debido respeto y sin entrar a ser igualados con el tuteo que se ha vuelto común y corriente su utilización, sin que exista el más pequeño conocimiento y mucho menos confianza.
  8. Que le pongan punto final y acaben con los maquiavélicos y mentirosos acuerdos programáticos entre partidos y movimientos, los cuales según ellos mismos los celebran a punta de mermelada el gobierno de turno, en procura de expedir cualquier cantidad de leyes y medidas contraproducentes a las inmensas mayorías, saliendo regular y constantemente por costumbre favorecidas las pequeñas minorías. Que acaben con los cuchicheos (secretos en voz baja y en público) en los supuestos debates públicos, en tanto que ya el pueblo está cansado y mamado al extremo, por la copiosa cantidad de acuerdos ocultos y por debajo de la mesa, con los que buscan favorecer a los mismos de su clase social o con quien(es) hayan hecho compromisos.
  9. Que abandonen las prácticas de la politiquería en Colombia, dado que ya la gente no está dispuesta por nada del mundo, a aguantarse un minuto más los abusos y atropellos, que se han acostumbrado a utilizar en todas sus actuaciones y desarrollo de su vida politiquera mal entendida.
  10. Que no se crean más bonitos, los elegidos ni los más inteligentes, por tanto con los resultados alcanzados hasta el día de hoy, Pobreza extrema, violencia y delincuencia, extendidas a lo largo y ancho de la Interacción Social en Colombia, saliendo por supuesto con superlativos perjuicios las Inmensas Mayorías, pues dichos logros no deben ser motivo de orgullo, todo lo contrario deberían ser dignos de vergüenza y sentimientos de pena para con todo el pueblo colombiano, en particular con las mayorías.
  11. Los colombianos quieren como gobernantes a personas de carne y hueso, serias y sensatas, con sentimientos, que en verdad quieran y luchen por el Bien Común y General en el país; a seres Humanos comprometidos con el Progreso y Desarrollo, que tengan un verdadero y acertado programa de campaña y luego de gobierno, con todas las posibilidades de cumplir lo prometido al pueblo de las mayorías.
  12. Que no sean farsantes ni delincuentes y no tengan antecedentes penales; empero si lo fueron y la sociedad los perdonó y amnistió, que no vengan ahora a pontificar como adalides de la moral o salvadores (ángeles o arcángeles), por tanto se ha vuelto hábito y costumbre, que quienes en un pasado reciente fueron siniestros personajes, ahora quieren aparentar y pasar como dueños de la verdad, pontificando sobre el bien, emprendiendo ataques furibundos en contra de mucha gente que a contrario sensu siempre ha actuado y desarrollado su vida bajo parámetros de la Filosofía del Bien, llegando al colmo de atreverse a realizar ataques frontales en todas las formas, buscando perversamente que las mayorías los aborrezcan y odien, máxime sí no olvidan nunca esa sucia y perenne estrategia, empleada y representada por: “Empleo de todas las formas de lucha”. Recomendación especial: Visita del Blog www.mesaderealidades.com. En definitiva quien quiera ser Presidente de Colombia debe defender la institucionalidad de la familia.
  13. Que cambien por fin éste desastroso país en el que vivimos, llevándolo a la fase de Progreso y Desarrollo a todo el pueblo en conjunto social.

CORONEL ® ANTONIO JOSÉ ARDILA TORRES                                                                                                     CONSULTOR DE ALTOS ESTUDIOS EN SEGURIDAD INTEGRAL

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