ESTRUCTURAR UNA PAZ SÓLIDA Y DURADERA

ESTRUCTURAR UNA PAZ SÓLIDA Y DURADERA

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Hoy por hoy, cuando tanto se habla y discute sobre la Paz en el país, con motivo del Proceso que adelantó el gobierno de Santos con el grupo guerrillero de las FARC, la clase dirigente en los distintos niveles y gremios de diversa índole, se encuentran enfrascados y tranzados en supuestas nutridas y serias discusiones, en procura de encontrar la necesaria fórmula con la que por fin se pueda alcanzar el conjetural estadio de Seguridad, Tranquilidad, Sosiego y Paz, en paralelo a la Mejora en Calidad de Vida, Progreso y Desarrollo, que por siempre ha reclamado la sociedad colombiana, ya que a las mayorías en Colombia les ha tocado por obligación vivir y padecer los horrores del sistema y de la guerra.

Ese absurdo o presumido conflicto imaginario que han montado las guerrillas en supuesto favor y defensa del pueblo de las mayorías, pero que en realidad tácita y en lo material en efecto lo que han logrado a toda hora, es fastidiar y ocasionar superiores colosales daños directos y colaterales a los intereses colectivos del pueblo de Colombia, en particular de los más desprotegidos y desamparados del sistema, ayudando de paso a someter a todo el pueblo a los vejámenes e intereses de unos pocos, como en verdad se caracterizan los distintos sistemas socio-económicos y formas de gobierno que hasta hoy se han empleado a nivel universal, especialmente en Colombia.

La estructura legal que buscó establecer el Gobierno de Santos a través de legislación especial emitida por el Congreso, para supuestamente ponerle fin al conflicto con las guerrillas, no es algo distinto a la repetida muestra de creer, pensar y querer continuar nuestra dirigencia con las mismas e iguales Formas de abordar y manejar los temas sensibles del país (las necesidades urgentes desatendidas en las gentes), que hoy más que nunca se evidencia su lamentable estado de deterioro en el que se encuentran, razón suficiente para requerirse y merecer una atención especial, para ver sí por fin podemos como país y colectivo social dar el paso a la vía de Progreso y Desarrollo, estadio que reclama el pueblo a todo momento de la Interacción Social Humana, en particular las Mayorías y pobres de Colombia.

Ese perenne cuentico chino de que las leyes deben levantarse y expedirse en común acuerdo junto a la oposición, condicionadas a ser refrendadas por la sociedad, no se lo traga y menos puede aceptarlo nadie cuerdo, sensato y consecuente de las mayorías, que son las que siempre y a la final sufren o se ven directamente afectadas en sus intereses como consecuencia de la mala y pésima administración de nuestra bella y querida patria durante todo el historial de vida republicana. Luego no existe explicación lógica alguna para que ciertos personajes sigan pensando y creyendo que una problemática social y económica de las dimensiones como las que han vivido y siguen padeciendo hoy las mayorías en Colombia, se pueda borrar de un plumazo con la firma de unas conjeturales y seguramente contradictorias leyes.

Los dirigentes y gobernantes del país en los diferentes niveles, deben recordar ese adagio popular que reza: “Hoy el palo no está para cucharas”, actualmente la gente ya es consciente y consecuente con lo que le ocurre, ya se sabe con suficiencia quienes son los responsables de lo que le sucede al pueblo, el mejor consejo es: “No seguir jugando con candela”, que tampoco intenten “Acercar el rabo a la candela”, porque pueden salir chamuscados o quemados; lo mejor que puede ocurrir para todo mundo es que se permita la dinámica social de cambio y nadie se atreva a oponerse o a colocar obstáculos a la necesidad de Cambio, por cuanto va a salir muy mal librado.

Del otro lado y en paralelo, el llamado es a las inmensas mayorías, para que así como lo promulga actualmente la Iglesia Católica, todos en conjunto social exijamos nuestros derechos en este mundo terreno, nos preparemos como excelentes seres humanos y actuemos como tales, dispuestos en todo momento a hacer el bien material y espiritual, circulando en éste mundo como buenos semejantes, respetuosos del Contrato Social establecido, entendiendo que hace parte integral de un Estado Social de Derecho y verdadera Democracia Participativa, en donde la clase dirigente en verdad se preocupa y desvive por el Bien común y General de la Sociedad (Servicio Público).

El Cambio de Realidades o Paradigmas en Colombia exige un máximo de compromiso de todo mundo, tanto de mayorías como de minorías y dirigencia, en especial y particularmente de estos últimos, ya que por ostentar el poder político (el mismo que les ha otorgado por siempre las mayorías a través o por medio del voto), en ellos se encuentra y debe existir la opción o el interés de permitir e impulsar las verdaderos transformaciones, si en realidad acude a ellos las buenas intenciones y todo el compromiso de innovar para variar las difíciles condiciones de vida de las mayorías, teniendo siempre presente que va a ser muy fácil y rápida la transición, siempre y cuando se emplee el RSH.

Empero sí se equivocan y quieren seguir con los malos hábitos, aunado a las costumbres cargadas de individualismo, envidia y egoísmo, queriendo en exclusivo para ellos solos y las minorías que los acompañan o patrocinan, todos los beneficios o provechos de la Interacción Social Humana, pues también es a lugar recordar que la van a pasar o les va a ir muy mal, puesto que hoy el pueblo (Gracias a Dios y a lo que le ha tocado vivir) está consciente, acompañado de sensatez y cordura con lo que le ocurre, sabiendo a ciencia cierta quién o quiénes son los mayores responsables de sus vicisitudes, (lo que significa quiénes son sus verdaderos y mayores verdugos).

Estadio de sensatez que con toda certidumbre va a acelerar los distintos procesos de cambio, en especial si hoy se adelantan negociaciones de Paz con el grupo Guerrillero de las FARC, evento a partir del cual han salido a relucir y a repicar las difíciles condiciones de vida en las que han tenido que permanecer y vivir todos los sectores de población que integran y hacen parte de las Grandes Mayorías en Colombia, aspecto con el que se constituye el pueblo en testigo de excepción y principal al haberlas tenido que vivir en carne propia.

Pretender una permanencia del estatus-quo en lo referente a obligar al pueblo a seguir padeciendo in-equidades e injusticias socio-económicas, es la más grave y lamentable equivocación de la dirigencia política actual y del futuro, máxime sí existe la novedosa tendencia de pensamiento “Realismo Social Humano” (RSH), en tanto que sus postulados nos recuerdan, que más que una nueva legislación, lo que en verdad se necesitan o requieren son renovados, adecuados, oportunos e indicados Modelos en la Administración, Gerencia y Gestión de las diferentes necesidades de las gentes que integran las grandes masas de población (Grandes Mayorías), accediendo por supuesto a que nuevos pensamientos como en efecto lo son el RSH y la Seguridad Integral, acuda en ayuda de la política y la economía para efectos de obligar a pasar de la retórica y el discurso a la práctica o realizaciones.

“Hechos son amores y no buenas razones”, retrotrayendo dicho pensamiento de la filosofía popular, entramos en contexto de la situación o verdadera realidad vivida, en particular por las mayorías y pobres del sistema, en tanto que a las minorías entre ellos la dirigencia, les ocurre todo lo contrario, entre más jodida sea la situación para el pueblo, en ellos, las condiciones especiales de beneficio y provecho se aumentan, por tanto lo que para las masas son sufrimientos y disminución en oportunidades, para los opuestos (las minorías) es ampliación de su zona de confort con mayor cantidad de prebendas, generando como consecuencia lógica y natural Concentración de Ingresos y Riquezas en unos pocos e incremento de vicisitudes y pobreza extrema en la gran masa de población.

Luego lo que ha de entender ampliamente el pueblo de las Mayorías, es que de continuar o seguir dejándose engañar en campaña por los mismos politiqueros de oficio, lo que en verdad y tácitamente se está aceptando y convalidando es el estadio de pobreza extrema extendida sobre esas mismas mayorías, consintiendo que continúen malgastando los recursos públicos o que los desaparezcan a través de la Corrupción, ya que es en las instancias de los gobernantes y poderosos económicos en donde nace, se origina e impulsa con tesón todo tipo de acción antiética y perversa, a fin de mantener las cosas y condiciones en el mismo estado de precariedad para el pueblo y de absoluta dicha o felicidad para las minorías,  aspecto que acrecienta el problema (las brechas), sobreviniendo de ipso-facto en exclusivo para ellos los beneficios desbordados en asombrosas cantidades.

A efectos de responder al Editorial del Tiempo del día 15 de septiembre de 2015, a ese llamado urgente de encontrar y producir consensos en procura de establecer una vía que sea la solución, de forma tal que permita desenmarañar y des-entrabar el proceso de paz con las Farc en la Habana; esto no es ni se da por los lados de la emisión de nuevas leyes, así sean o se editen de común acuerdo entre dirigentes contradictores, el solo hecho de poner de acuerdo a la dirigencia del país no es prenda de garantía para encontrar la solución indicada y oportuna, pues el simple y lamentable hecho de continuar aplicando los mismos Modelos de Administración, Gerencia y Gestión a las necesidades de la población, ese solo acontecimiento le cierra las puertas a cualquier posible camino de solución de forma que permita salir del atolladero, ese mismo galimatías que a lo largo y ancho del historial de vida republicana del país han padecido y tenido que vivir por obligación las Inmensas Mayorías en Colombia.

Sirva de referente que la emisión de copiosa normatividad ha sido por siempre la vía equivocada escogida para procurar encontrarle solución a toda y cuanta problemática ha padecido y vivido el pueblo en nuestro país, de allí la abultada Constitución (una de las más extensas del mundo), acompañada de un largo listado de nuevas leyes emitidas por el legislativo, sin que al día de hoy (10/06/2019) se haya presentado una verdadera solución integral a la copiosa cantidad de problemas que padece la sociedad colombiana, en particular las Mayorías y clases menos favorecidas del sistema, constatando con dicha actuación, que siempre nos dan más de lo mismo, pretendiendo y procurando de todas las formas y a toda costa, seguir manteniendo el Sistema en donde ellos en privilegio conservan todas las prebendas e indultos que desde los inicios de la República se acostumbraron a aprovechar y consentir para ellos en exclusivo, sin que en ningún momento llegue a importarles en nada las difíciles condiciones de supervivencia y permanencia de las mayorías.

Al punto de que sí el pueblo sigue aceptando lo planeado y propuesto por los dirigentes tradicionales del momento, pueden las Mayorías colombianas llegar a un punto de inflexión y de no retorno, por el mismo estado de complicación en el que se avanza de manera vertiginosa en problemática socio-económica, sin que sea un secreto para nadie, que un país tan rico y exuberante en materias primas como lo es Colombia, en un mundo lógico y sensato es imposible de creer que la abundancia sea contradictoria,  y se transforme en increíble que pueda llegarse a un estadio de postración y dificultades como en efecto ha arribado todo el pueblo colombiano, pudiendo hoy calificarse y catalogarse como uno de los países del mundo en donde hay mayor pobreza y complicaciones de todo tipo.

Señores del Tiempo y comunidad en general, especial y particularmente Mayorías o gentes más desprotegidas den Colombia (pobres en general), tengamos en cuenta y como precedente: Que así se pronuncien los más connotados y especializados economistas o dirigentes de organismos multilaterales del mundo, las cosas en Colombia no se solucionan con simples y meras concepciones o discusiones que conlleven a normatividad, pues ese ha sido el mismo camino de siempre, y con ello lo que en verdad se ha logrado es llegar a la difícil realidad de hoy, un mundo cargado de necesidades básicas insatisfechas para las grandes mayorías y colmado de beneficios y provechos para las pequeñísimas minorías y dirigencia del país, una sociedad en constante padecimiento socio-económico y como si faltase algo, acompañada siempre su interacción social de actos violentos y delincuenciales de los malos que se la pasan a toda hora cometiendo sus fechorías en contra de los ciudadanos de bien, sin que exista un Estado con Instituciones en capacidad de enfrentar los flagelos que a diario se desbordan y le ocasionan superiores daños en el día a día y como siempre a los más necesitados.

De ser cierto lo que propone el editorialista del tiempo en relación con que sea el pueblo el que decida y refrende, pues déjenme decirles que la mejor y más adecuada propuesta está y se da con el Realismo Social Humanitario, innovadora tendencia de pensamiento en la que se abre un amplio y todo el espacio a la Participación Masiva de la ciudadanía, equidistante a una apertura al libre pensamiento y libre expresión, sin que se requiera darle facultades especiales a nadie, pues ellas están y se ratifican en las Mayorías, cosa diferente es que los cambios necesariamente deban ser lideradas por el Presidente de forma consecuente con las realidades vividas, haciendo acuerdos doctrinarios no con sus pares sino con toda la sociedad.

Aspecto y condiciones que pereciesen imposibles de lograr, empero el RSH facilita y agiliza todo y cuanto proceso, procedimiento o actividad haya que realizarse en pro o en favor de solucionar por fin la enredada problemática socio-económica que ha tenido por obligación que vivir el pueblo colombiano durante toda su existencia. El RSH es la mejor opción para ponerle punto final a la precaria situación de los colombianos, permitiendo en concomitancia pasar por fin a la vía del Progreso y Desarrollo del país sin permitir que nadie quede por fuera o excluido.

La Paz y la Seguridad no se hacen  por sí solas, se construyen con obras, particularmente con generación y creación oportunidades para las mayorías y más desprotegidos del sistema, luego entonces la pregunta del millón o la más elemental es: ¿Dentro y con la formas empleadas hoy por la dirigencia (gobernantes), para administrar y gerenciar el Estado colombiano, sus instituciones y las necesidades del pueblo, si será posible alcanzar o lograr cambios significativos en la realidad socio-económica del pueblo?

Al responder de forma consciente, sensata y consecuente éste oportuno interrogante, sabremos a ciencia cierta quién(s) tiene(n) la razón, sí el gobierno, el Tiempo, la comunidad y el autor del ensayo. Comprendiendo de antemano que el pueblo siempre tiene la razón, puesto que es al que le toca experimentar y padecer toda clase de vicisitudes y problemas en carne viva.

Para cerrar la pequeña pero necesaria reflexión, nos toca decirle al PRESIDENTE DUQUE, que se ponga las pilas y no dude en recuperar el principio de autoridad; que rescatemos la Seguridad y la Justicia como necesidades de primer orden, sin descuidar y también colocar en lugar de privilegio: La Educación y la Salud; luego entonces debe obligatoriamente nuestro primer mandatario, echar mano y valerse del RSH hacia el CSH, como herramienta importante que permitirá por fin dar el paso y sobrepasar la Pobreza Extrema de toda la vida, y poder llegar a la fase de progreso y Desarrollo.

CORONEL ANTONIO JOSÉ ARDILA TORRES              CONSULTOR EN ALTOS ESTUDIOS DE SEGURIDAD INTEGRAL

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