EL RSH RESPUESTA A LA PREGUNTA: ¿QUÉ HICIMOS MAL?

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INTERROGANTE DEL EX-PRESIDENTE DE COSTA RICA, OSCAR ARIAS A LOS LÍDERES LATINOAMERICANOS, QUE PARTICIPARON EN LA V CUMBRE DE LAS AMÉRICAS EN EL AÑO 2009

CAMBIAN O LOS CAMBIAMOS, RESPONSABILIDAD DE LAS GRANDES MAYORÍAS FRENTE A LA DESPRESTIGIADA Y EN NADA EFECTIVA CLASE POLITIQUERA DEL PAÍS (CONJETURALES Y CONTRADICTORIOS LÍDERES).

Un acontecimiento no tan reciente, en tanto ocurrió en el año 2009, que no pierde validez y que en verdad justifica y fundamenta éste rápido e interesante análisis, se da y lo tenemos, con el afortunado y consecuente discurso pronunciado por el ex-presidente de Costa Rica, Oscar Arias, con motivo de su intervención en la señalada cumbre, manifestando:

…”Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el Presidente de los Estados Unidos (EU.) de América, es para pedirle cosas, o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a los EU. de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que sea eso del todo justo. No podemos olvidar que en este continente, por lo menos hasta 1750, todos los americanos eran… pobres”.

“Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montaron en ese vagón: Alemania, Francia, EU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa y no nos dimos cuenta…, perdimos la oportunidad”.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

“Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil, tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur y hoy –en cuestión de 35 o 40 años-, Singapur es un país con 40 mil dólares de ingreso anual por habitante, mientras que hoy, el ingreso per cápita de Honduras, ronda los 2 mil dólares anuales.

“En 1950, cada ciudadano de estadounidense era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día un ciudadano estadounidense es 10, 15 o 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de los EU, eso es culpa nuestra. Bueno algo hicimos mal los latinoamericanos.” “¿Qué hicimos mal?” “No puedo enumerar las cosas que hemos hecho mal”.

“Nuestro problema es antiguo y no logramos entenderlo. Eso es parte de lo que hemos hecho mal, ignorarlo. En 1960, el ex-presidente Kennedy afirmó:

“Un hombre inteligente, es aquel que sabe ser inteligente como para contratar gente más inteligente que él”.

“Si Fidel Castro hubiese seguido este sabio consejo, hoy Cuba estaría mejor, pero siguió los pasos de la fracasada y extinta Unión Soviética, sacrificando el bienestar de su pueblo. El ex-presidente Chávez siguió los pasos de Fidel, culpando a los gringos de todo los males, no se percató que el norte de los estadounidenses siempre ha sido la educación. La escolaridad promedio de Latinoamérica es de siete años, mientras EU tiene la mejor educación del mundo.

Pocos líderes latinoamericanos se han percatado que el asunto es educación; un estadounidense, además de su alta escolaridad, se lee en du vida unos 600 libros, pero un latinoamericano, además de su baja escolaridad, en el mismo periodo se lee unos 120 libros. Hay que entender lo que legó Simón Bolívar: “Un hombre sin estudios es un ser incompleto”.

“Maduro sigue obstinado contra el imperialismo, no se ha dado cuenta que, mediante la educación, los estadounidenses han logrado que sus ciudadanos sean eminentes innovadores. Por ejemplo, en 38 años, los jóvenes de Apple han logrado una empresa que es más grande que las economías de Venezuela y Cuba juntas. Se especula que pronto Apple superará las economías de Suiza, Holanda y Arabia Saudita. Si sumamos otras empresas recientes, como Microsoft, Facebook, Google, pocos creerían las cifras. ¿Serán estos jóvenes innovadores los culpables de la pobreza latinoamericana? ¿Será la juventud gringa la culpable de que sus semejantes venezolanos y cubanos tengan racionamiento de alimentos?

La OEA debe difundir en redes sociales –Facebook-, “América sin Pobreza”, con estadísticas de ingresos per cápita y salarios por hora de los países miembros, para que la juventud pregunte a los líderes: ¿Qué hicimos mal? Es como dijo Bolívar: “Nos han dominado más por la ignorancia, que por la fuerza”.

Diversos medios de comunicación masiva, le dieron múltiples orientaciones y extensa publicidad a las atinadas palabras del premio Nobel de Paz de 1987, en la referida reunión, llevada a cabo en Trinidad y Tobago, encontrando que el diario El Tiempo de Colombia, tituló la noticia con la frase: “Algo hicimos mal”, para luego hacer una transcripción del discurso pronunciado por el connotado personaje portorriqueño (transcrito en párrafos anteriores).

Más tarde en rueda de prensa, dialogando con periodistas agregó: Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió.

Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos.

Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neo-liberalismo, social-cristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo.

Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”.

 Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer. Finalizando sus palabras con un Muchas gracias.

Observemos que las oportunas palabras pronunciadas por el ilustre personaje, hoy después de 8 años no pierden vigencia, conservan actualidad y validez, máxime si en la mayor parte de países latinoamericanos no cambian las cosas, de forma adversa y posiblemente perversa, los grandes líderes se han dedicado más a realizar actuaciones de descarada, aterradora y sistemática corrupción, ejemplo craso lo que le ocurre hoy en día a Colombia, similar a como se presenta la situación en la mayor parte de países, en donde los tentáculos de la firma multinacional brasileña ODEBRECHT ha tenido acceso; los dineros para infraestructura y lo social se los han robado abiertamente y sin preocupación ninguna.

Lo cierto de la discusión es que Latinoamérica sigue en la misma vía y rutina del fracaso, con tendencia a la pobreza extrema, la violencia y la delincuencia, como consecuencia lógica del desorden y falta de proyección y planeación; en donde siempre las mayorías (clases media y pobre) llevan las de perder; con el agravante de que tal vez lo único y exclusivo, que posiblemente sabemos hacer muy bien y con lujo de detalles, es quejarnos y echarle la culpa a otros, buscar y descabezar posibles culpables o responsables, sin tener la honestidad, la honorabilidad, la sensatez y el valor civil de reconocer de que en nosotros mismos (las mayorías), están también y a la final las verdaderas causas, razones y motivos para que nuestros países anden y hayan permanecido en el mismo ostracismo o estadio de desastre, de in-gobernabilidad de toda la vida, al elegir y reelegir a los mismos incapaces personajes de siempre.

Para finiquitar y consolidar con un cierre inteligente y sensato al tema, hagámonos seis preguntas, así: UNO:  ¿Qué tanta responsabilidad tienen las inmensas mayorías en lo que nos ocurre?, DOS: ¿Hasta cuándo y cuánto tiempo más, se van a aguantar o van a soportar las inmensas mayorías, el actual régimen de insatisfacción y pobreza extrema?, TRES: ¿Realmente qué hemos hecho mal y cuál será la salida-solución?, CUATRO: ¿Será que todavía puede existir alguien con dos dedos de frente, qué pueda poner en duda el RSH?, CINCO: ¿Si valdrá la pena y será necesario, un cambio en los modelos de administración y gerencia de las necesidades, así como también en las instituciones que por encargo Constitucional, les corresponden nuestras necesidades? o contrariamente, SEIS: ¿Deberemos los colombianos permitir que las cosas sigan tal y como hasta hoy se han presentado?. Usted ciudadano del común tiene la palabra y en usted está la solución (VOTE BIEN y sin apasionamientos).

 

CORONEL ® ANTONIO JOSÉ ARDILA TORRES                                                                                           ESPECIALISTA EN CONVIVENCIA Y SEGURIDAD INTEGRAL

 

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Esta entrada tiene 882 comentarios

  1. Gracias y tranquilo que pronto vienen complementos.
    solo nos resta gozar y disfrutar de la Gran Fiesta por el Cambio con el RSH-CSH. Abrazos AJA.

  2. Sí puedes utilizar mis temas con reconocimiento, como debe ser.
    Para que luego nos demos a la tarea de Participar, gozar y disfrutar de la Gran Fiesta por el Cambio con el RSH-CSH. Abrazos AJA.

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